- ¿Cómo hemos perdido contra estos gilipollas?
- Joder.
- ¿Te queda pasta?
- El dinero que me dio mi madre para comprar el jamón de Navidad.
- El próximo finde echamos la revancha.
- Que se jodan. Doble o nada. Ahora.
- ¿Cómo hemos perdido contra estos gilipollas?
- Joder.
- ¿Te queda pasta?
- El dinero que me dio mi madre para comprar el jamón de Navidad.
- El próximo finde echamos la revancha.
- Que se jodan. Doble o nada. Ahora.
El juego… menudo peligro ¿has leído “El jugador” de Dostoievski? es increíble.
Una Navidad sin jamón es como un jardín sin flores
Un abrazo
Si es que no se puede una fiar de los hijos…
Si a la propuesta de doble o nada le añades un: “No tienes huevos”, yo me se de dos que ni con la felicidad familiar navideña de por medio resistirían el reto… E incluso llegarían a apostar una humillación familiar solo por no echarse atrás…. Malditos dardos!
Vaya, Pablo, que estamos descubriendo aquí tus pasiones ocultas.
Me apunto esa recomendación dostoievska, Ana.
Y sí, Elisa, La Rubia ya se encarga de sacar mis trapos sucios.
Saludos a todas